| Super-Liner (RWS-760LST) con turbina |
Desde los años 50 en Estados Unidos, se aposto por nuevas soluciones de impulsión en los camiones. Que en aquellos años se tradujo en el uso de turbinas en lugar de motores diésel. Así Paccar probó sus camiones con turbinas y también el turno le llegó a Mack.
La turbina de gas Mack fue
la más potente usada hasta ese momento y con muchas posibilidades de tener éxito.
El objetivo era un motor que genera más potencia en forma directa, más simple
de mantener y menos complejo que un motor diésel y por sobre todo más liviano
que un motor que por aquellos años pesaba más d 1.000 Kg. En lo papales era
bueno usar una turbia, pero el consumo de combustible y las emisiones
terminaron por enterrar esta aventura. Mack empresa independiente y 100% americana,
eligió dos socios excelentes con quienes trabajar.
La turbina de gas
GT-601 probada por Mack Trucks fue diseñada y fabricada por Industrial Turbines
International (ITI), una asociación entre Garrett AiResearch, Mack Trucks y KHD
(Klöckner Humboldt Deutz AG).
La empresa conjunta inició en 1972 un programa para desarrollar una gama de motores de turbina de gas con una potencia de entre 450 y 638 caballos de fuerza (335-476 kW), diseñados específicamente para camiones pesados. Este esfuerzo dio como resultado el GT-601, un motor totalmente metálico de turbina libre con un recuperador de límite fijo.
Otros de los factores
por lo que Mack elegido el uso de una turbina, fue porque la turbina de gas
GT-601 elimina la necesidad de preparación para el invierno, funciona sin
vibraciones, con menor ruido y características de par favorables, y se
refrigera por aire. En cuanto a densidad, peso y fiabilidad, la GT-601 superaba
con creces al motor diésel. Sin embargo, en aplicaciones típicas de carretera,
las regulaciones estadounidenses sobre el peso (36,3 toneladas métricas/80 000
lb) y el tamaño de los camiones impidieron el uso eficiente de la GT-601 de 550
caballos de fuerza. Pues uno de los problemas
como dijimos era el alto consumo de combustible.
Durante el programa se construyeron varios motores que fueron sometidos a pruebas exhaustivas. Se acumularon más de 7.000 horas de funcionamiento, incluidas más de 2.000 horas en camiones de carretera. La turbina demostró la viabilidad de los recuperadores de límite fijo, junto con un par motor superior en comparación con los diésel de potencia nominal similar, un arranque en frío sencillo y la capacidad de sobrevivir a la ingestión limitada de objetos extraños.
En 1979, se instaló
experimentalmente un GT601 en un tractor Mack R-795S y se probó hasta 1980. En 1980, se instalaron motores GT-601 en un
Cruise-Liner (WS-760LST) y un Super-Liner (RWS-760LST) fabricados por Hayward
en 1979. Mack instaló los motores en Allentown y en Phoenix, Arizona, en la
propiedad del distribuidor local de Mack, donde la empresa conjunta IMI alquiló
un edificio. Phoenix era la sede de Garrett AiResearch.
Los dos camiones hicieron acto de presencia en la Conferencia de Turbinas de Gas de 1982 en Wembley, Reino Unido, y estuvieron en funcionamiento hasta 1986. El desarrollo de una turbina de gas para uso vehicular planteó desafíos únicos, ya que el funcionamiento en vehículos abarca un rango operativo más amplio que el de las aeronaves o el de las turbinas de gas estacionarias, que se encuentran dentro de un rango de altitud limitado. Y recordemos que ya en la década de los 80 Renault ingreso a Mack y los caminos que se tomaron en el desarrollo fueron otros. Por lo que el proyecto del camión con turbina fue dejado de lado. Hoy no se saben dónde se encuentran varios de los prototipos construidos.





