miércoles, 25 de febrero de 2015

CAMIONES DE TURBINA… INTENTARON DOMINAR LA DÉCADA DE LOS 60


International TurboStar 1968 - motor turbina



motor turbina Ford



turbina Boeing para Kenworth - década del 50



Test International TurboStar



Algo que nadie podría imaginar es que hace 50 años, la industria del camión, pensaba que el futuro de  los pesados, pasarían por el uso de turbinas. La turbina, famosa, por su uso en la aviación desde la década de los 50. Cuando fue desarrollada, allá por los años 30, no solo se pensó en el uso de la aviación, se pensó también en el uso automotor. El motivo de su utilización era su diseño compacto, bajo peso frente a un motor diésel tradicional de 6 cilindros y su capacidad de obtener altas potencias cercanas a los 400 HP, en un impulsor ultra compacto. Lo que en un momento fue prometedor, se transformó luego en inconvenientes, como su alto consumo de combustible y su alta contaminación, aunque  por aquellos años no era algo que se tuviera en cuenta. El problema es que las turbinas térmicas, son motores de combustión interna, mediante una alimentación de combustible continua, de bajo rendimiento, incluso por debajo del 50% comparado con un motor de diésel o de gasolina. 

         comparacion Kenworth con turbina izquierda frente a Kenworth, con motor diesel derecha



Esto lo vuelve obsoleto hoy en día, y más con los controles de emisiones de gases de escape, que existen en la actualidad. Es por ello que rápidamente quedaron en la historia.  Respecto a las trasmisiones y los ejes, no había inconveniente con el uso de los utilizados en los camiones con motores diésel convencionales. Todos los fabricantes americanos durante mediados de los 50 y comienzos de los 60, tuvieron unidades prototipos, impulsadas por este tipo de motor. Así Ford, GMC, Mack, Kenworth, International, eran los que encabezaban dicha lista de fabricantes que apostaron por este desarrollo. Visualmente estos camiones no se diferenciaban mucho de los de serie con motor diésel, solo era necesario observar el diámetro de sus escapes. Que eran muy superiores a los normales, ya que eran necesarios para evacuar la gran cantidad de gases que generaba la combustión. La turbina es un motor simple aunque requiere de una construcción muy elaborada, con materiales de alta resistencia. No requiere de un sistema de refrigeración interna, solo la del  aceite, que lubrica el eje del rotor. Como si es necesario, el agua o refrigerante, en  un motor diésel.

  

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